lunes, 26 de septiembre de 2016

Una canción para tu corazón...

Cuando me gana la emoción…
Cuando me ganan los sentimientos…
Cuando no hay palabras que expresen lo que siento, dejo que hable mi alma a través de melodías que llevan secretos que  comparto con la noche.
Y compongo canciones con notas de melancolía, de espera, de soledad y de amor. Acordes que fluyen como el viento en el otoño y que pegan suavemente el corazón.
El silencio me transporta y tú me das la inspiración, el motivo y las ganas de componer una canción.
Y  recuerdo tus ojos  y la música nace con acordes suaves de un piano, que se entrelazan en el camino con la triste melodía del violín. Emanan los sueños  y las notas cobran vida porque llevan tu nombre…
Porque llevan mi ilusión…
Porque llevan la tristeza de no volver a verte.
Y la música se expande en medio de sinfonías y maretazos  que encuentran la cúspide, estremeciendo las horas  y los días de tanta espera en medio de veranos y de sombríos inviernos.
Pero el piano ofrece una tregua y yo aprovecho para hablarte   de mi amor, con melodías suaves voy componiendo un camino que me lleve hasta a ti.
Ya no tengo palabras…
Ya no tengo ilusión…
Solo te ofrezco una canción para tu corazón.
Pilar

“Soñar es solo el principio”

viernes, 23 de septiembre de 2016

¿Quieres bailar conmigo?

Hoy es un día especial,
deja que la magia borre las distancias y entra en mi mundo donde todo es posible, y donde los sueños no son nubes de algodón.
Entra al hechizo de esta noche que huele a jazmín y sabe a vino.
¿Has visto el cielo?
Hay muchas estrellas, y el viento trae el canto de los grillos que amortigua nuestros latidos.
Te miro y es imposible no emocionarme; no estremecerme ante el brillo de tus ojos que siempre han tocado mi alma, que siempre han despertado mi corazón.
Eres mi amor murmuro, eres la vida de mi vida. Lo sabes, ¿verdad?
respondes, acariciando mi mejilla.
La luna nos acompaña en esta aventura donde solo estamos tú y yo, robándole a la vida algunos momentos…
Algunos recuerdos…
Algunas pinceladas de alegría.
¿Qué es la felicidad?
Es este instante donde puedo disfrutar tu compañía, escuchando las notas de un violín que flota en el ambiente invitándonos a bailar.
Me tomas en tus brazos y me llevas suavemente mientras cierro los ojos, sintiendo la tibieza de la noche impregnándose en mi piel.
Estoy contigo, ¿qué más puedo pedir?, es completa la fantasía.
La música nos envuelve y la noche nos abraza en la tersura de su manto, y yo… con los ojos cerrados me dejo llevar por ti. Adonde sea, pero contigo.
Hay magia…
Hay fantasía…
Pero despierto y no hay luna, no hay estrellas, no escucho las notas de un violín haciéndonos compañía.
Qué importa, igual cierra los ojos.
La noche huele a jazmín y sabe a vino.

¿Quieres bailar conmigo?
Pilar
(Extracto de un sueño)
"Soñar es solo el principio"

lunes, 19 de septiembre de 2016

Yo quería ser tu amor...

Yo quería la primavera eterna, sentir la tibieza del aire mientras estaba a tu lado. Alegrar tus noches con mi compañía, tus días con mi sonrisa, sacarte de la rutina enredándote con mis historias.
Yo quería más de una noche contigo, más de un día; más de un fin de semana.
Quería un mundo…
Quería un sueño…
Quería vivir una fantasía…
Yo quería la aventura de amarte sin horarios y sin límites; la mujer que esté en tus pensamientos en tus mejores momentos, y en tus días más largos. La que abrace tu cansancio y cuide tus sueños.
Yo quería disfrutar, reír y llorar a tu lado. Quería tus brazos acunando mi alma, tus dedos secando mis lágrimas; quería  tu voz calmando mi angustia.

Yo quería ser la dueña de tus besos, ponerle fin a tus aventuras; ser el puerto para tus caricias y la almohada donde guardaras tus secretos.
Yo quería ser tu mejor amiga, tu confidente, la cómplice perfecta de tu vida. Yo quería entenderte sin palabras, y saber lo que piensas con una mirada.
Yo quería que arriesgaras todo por mí,
Quiero ser más que la princesa que has encontrado dentro de un cuento.
¡Mírame! ¡Soy real!
Yo solo quería ser tu amor…
Quería llenar tu vida de emoción y de ternura infinita, pero no supe encontrar el camino que me llevara directamente a tu corazón.
Yo quería entregarte mi alma…
Poner  fuego a tu mirada…
Calor a tu corazón…
Poner vida a tus ojos verdes…
Y ahora me quedo con muchos sueños pendientes:
Con ese abrazo que alguna vez nos prometimos.
Con los besos bajo el agua.
Con las caricias que quedaron en palabras.
Yo quería ser parte de tu vida,
Yo quería ser simplemente... ¡tu amor!
Pilar

“Soñar es solo el principio

viernes, 16 de septiembre de 2016

Tus fotografías...

Tus fotografías son lo único que tengo de ti,
Un poco de tus secretos…
Un poco de tu locura…
Pero, de qué me sirven si tus fotos no besan,
Si tus fotos no abrazan,
Si tus fotos jamás me dirán te amo.
Puedo ver tu rostro y deslizar mis dedos por tus mejillas, y no sentir la tibieza de tu piel.
Pudo deslizar mis dedos por el contorno de tus labios, y no sentir el calor de tu boca que muere por besar mi boca.
Puedo  bajar mis dedos a lo largo de tu cuerpo, y no sentir que se llena de vida por mis caricias.
Pero tus fotografías son mi única compañía,
son el recuerdo de un sueño que debo soltar al firmamento.
Tú sabes que eres la vida de mi vida, pero también eres el vivo retrato del silencio.
Eres el sueño que se me escurre de las manos y que duele olvidar.
Mucha gente me sigue preguntando por ti.
Pero, ¿qué afán de querer saber tu nombre?
 Eso es un simple detalle. Tú eres mucho más…
Eres el hombre de los ojos verdes, el que está dentro de todas mis historias.
Mi inspiración…
Mi fantasía…
La ilusión…
El desamor…
Mi secreto…
Y mi más grande verdad.
Tú estás en todas mis novelas, escondido entre las palabras, retratado por mi alma que te intuye.
Quise tener un hogar entre tus brazos, regalarte mi locura, ofrecerte mis sueños de mujer, y descansar en tu mirada, pero mis ilusiones no conquistaron tu corazón, y ahora me retiro con el corazón partido, y con solo un deseo: poder olvidarte.
Quizá el tiempo se convierta en mi aliado, y cuando me pregunten, ¿quién es el hombre de los ojos verdes?
Yo les responda…
Fue el hombre que puso fuego en mi sangre con una mirada.
Fue el hombre que supo estremecerme a la distancia.
Fue el hombre que me abrazó en mis peores noches, cuando aún no sabía su nombre.
Fue el hombre que se convirtió en mi sueño. Fue mi anhelo y mi angustia. Fue la luz y la oscuridad.
Fue el hombre que me inspiró la más grande ilusión, y que  ahora me deja respirando melancolía.
Qué importa su nombre…
Él sabe quién es, de eso no tiene duda.
Y yo sé que es mi lindo amor que nunca abrió sus alas, ni dejó besos para recordar
Pilar

“Soñar es solo el principio”

martes, 13 de septiembre de 2016

¿Cómo se olvida un amor?

¿Cómo se quita una ilusión del corazón?
¿Cómo te arrancas los sueños?
¿Cómo olvidas las palabras que nunca saldrán de tus labios?
¿Cómo olvidas ese beso que nunca recibirás?
Hay amores destinados a ser siempre una fantasía, que nacen de una mirada y te envuelven en medio de suspiros que  alimentan tus emociones. Y sin querer construyes un castillo de arena creyendo que durará para siempre, que esa ilusión abrirá sus alas y te dará mucha alegría.
Te inventas una historia que no es verdad, pero te ciegas y esperas y no te cansas de esperar. Hasta que un día te enfrentas a la verdad, la que siempre estuvo ante tus ojos y no querías ver.
Ese amor no es para ti…  
Ese amor tal vez tiene otro amor…
Ese amor tiene otra vida, otro mundo; una historia que nunca se unirá a tu historia.
Te rebelas e insistes, pero pasa el tiempo y sigues sola.
Ese amor tiene un nombre…
Melancolía.
Desesperanza.
Olvido.
Ese amor es un gemido cuando la noche apenas comienza, cuando el silencio te recuerda su nombre, cuando la soledad se acomoda en tu cama y te abraza, y te besa.
Lloras despacio y prometes no pensar en él, pero no cumples tu palabra y te vuelves esclava de un amor que nunca podrá ser, que nunca mirará el amanecer contigo.
¿Cómo se olvida un amor?
¿Cómo le dices a tus ojos que nunca verán sus ojos verdes?
Pilar

“Soñar es solo el principio”

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Una noche de pasión...

En la penumbra tus manos acarician mi cintura despertando el deseo que tú pones en mi piel. Te miro y me emociono al verme reflejada en tus ojos, al ver lo que provoco en ti…
Pasión destilando por tus poros…
Locura fundida en cada uno de tus besos…
Besos dulces que acarician…
Besos suaves que embriagan poco a poco…
Besos que me quitan la respiración y me elevan al infinito donde me convierto en otra mujer.
La que tú deseas en esta penumbra cargada de secretos:
Los tuyos…
Los míos…
Los nuestros…
Secretos que calan y llenan los espacios que hay en nuestras almas sedientas de momentos felices.
Qué importa tu nombre ni el color de tus ojos, solo importa lo que somos cuando estamos juntos y me haces sentir una mujer especial…
La más hermosa de todas…
La más deseada de todas…
La que se vuelve mariposa entre tus brazos, la que moldeas   al ritmo de cada movimiento, de cada suspiro que arrancas de mis labios y que yo arranco de los tuyos.
Cómo me gusta regocijarme en tu placer mientras bebo de tu aliento que huele a mí, que sabe a mí; y que huele a pasión.
Eres la llama que busco en la oscuridad para que me des luz, calor y vida.
Eres poesía escrita en el silencio…
La canción que brota de mi corazón…
El sueño que encontré dentro de mis sueños, y que alumbra esta penumbra donde somos deseo, complicidad y fuego; los elementos perfectos para vivir una noche inolvidable, la más deseada y perfecta de todas las noches.
(Extracto de un sueño)
Pilar

 “Soñar es solo el principio”

lunes, 5 de septiembre de 2016

El hombre de los ojos verdes...


Siempre me preguntan por ti, ¿quién es el hombre de los ojos verdes?

Qué les puedo decir…

Eres un sueño que se coló una noche cualquiera, y fue mi compañía, el que siempre me escuchaba, y el que nunca decía nada.  

La ilusión que fue alegrando mi corazón, que te abrió las puertas sin preguntar, y que te hizo un lugar en medio de mis latidos.

Fuiste la sombra que acompañó mi sombra cuando miraba por la ventana, cuando me abrazaba llorando, cuando me preguntaba si de verdad existías, si de verdad algún día te conocería.

¿Quién es el hombre de los ojos verdes?

Es el silencio…

La distancia…

La estrella que no puedo tocar…

El misterio detrás de tu nombre…

Un holograma en la oscuridad…

Son las preguntas que nunca me respondió…

El abrazo que quedó pendiente…

Los besos que jamás tocaron mis labios…

Las caricias que debo olvidar.

 El hombre de los ojos verdes fue mi alegría…

Mi despertar…

La locura que me inspiró muchas locuras…

El que sabe todos mis secretos:

Lo que pienso…

Lo que siento…

Lo que viví…

Nunca me maquillé para él, fui honesta, le abrí mi alma sin esperar nada. Jamás podré tenerlo junto a mí, pero sé que puedo confiar en él, aunque su corazón jamás repetirá mi nombre, y aunque nunca me dé un lugar entre sus brazos.

Pilar

Soñar es solo el principio”