jueves, 25 de mayo de 2017

Hablemos...

Hablemos en esta mañana de otoño que apenas comienza,
con el frío que se cuela por mi ventana,
con la fina garúa que moja los cristales.
Hablemos dentro de este escenario con mi música de siempre,
aunque dentro de mi todo es diferente.
Hay calma en mis pensamientos,
hay paz en mis días,
ahora mi camino está despejado y sé adónde quiero ir.
Me habría gustado que estés a mi lado,
reír sobre tus labios…
dormir entre tus brazos…
despertar y llamarte mi amor.
Pero la vida continúa y debo seguir sola,
aunque piense en ti…
aunque vivas en mi corazón…
aunque pronuncie tu nombre sin querer…
… aunque tus ojos verdes sigan dentro de mi mirada.
Es cierto que en mi alma vive la melancolía,
y que a veces siento que me aferro a ella para que mis emociones no se congelen,
para no volverme fría e indiferente.
Tú hiciste que mi corazón volviera a latir,
y ahora que debo apartarme de ti, tengo miedo  no volver a escuchar sus latidos.
Pero hablemos de ti…
¿Dónde estás ahora?
A veces te observo de lejos y me hago cientos de preguntas,
las que siguen en el aire…
las que jamás contestarás.
Pero eso tampoco importa en este momento,
solo saber si tú estás bien.
¿Cómo va tu vida?
¿Cómo van tus sueños?
Hablemos como dos amigos,
tú sabes mis secretos, yo quiero saber los tuyos.
Dime lo que piensas, ya no pretendo conquistar tu corazón,
pero me gustaría conocer al hombre detrás de la mirada,
y dejar a un lado al hombre que yo me inventé en medio de mis fantasías,
en medio de mis noches solitarias.
Hablemos…
Aquí estoy como siempre,
esperando por ti,
esperando que dejes los misterios.
Seguro igual te voy a querer,
aunque sea en silencio y dentro de mis sueños.
Pilar

“Soñar es solo el principio”

martes, 23 de mayo de 2017

Créeme, mi amor...

Créeme cuando te digo que te quiero,
que tú eres el suspiro que se escapa de mis labios.
El pensamiento prohibido que noche a noche me despierta con las ganas…
con el deseo en la piel…
… y que se cuela despacio por mis poros hasta obligarme a pronunciar tu nombre.
Créeme cuando te digo que te extraño,
que te espero en mis sueños pensando que llegarás.
Creyendo que correré hasta tus brazos como cientos de veces lo imaginé.
Hay un abrazo pendiente entre los dos…
Hay besos esperando…
… Hay  caricias que hoy duermen bajo mi cama.
Por eso te extraño, mi amor… porque hay muchas cosas que quedaron en el aire,
y que el viento de este otoño empieza a alejar de mí.
Créeme cuando te digo que eres la primavera que me hizo despertar,
el canto de ese pájaro que por fin vuela lejos de su jaula.
El olor a tierra mojada que yo respiro cuando pienso en ti…
cuando te imagino a mi lado…
cuando  te siento a mi lado…
… cuando cierro los ojos y te escucho pronunciar mi nombre.
Créeme cuando te digo que me muero por tus ojos,
los que me hechizaron con solo una mirada,
pero  que nunca me miraron bajo la luna…
en pleno sol…
… mientras el día despertaba.
Tus ojos son mi inspiración,
quizá porque tocaron mi alma…
porque estremecieron mi corazón…
… porque tu mirada fue como un rayo que  me regresó a la vida.
Créeme cuando te digo que espero tus labios,
la dulzura y la pasión que pueden provocar,
la fantasía y la lujuria entrelazadas  en un beso que sigo esperando a escondidas…
detrás de mi puerta…
detrás de mi ventana…
… aunque me despida de ti, aunque me repita que un día te olvidaré.
Créeme cuando te digo que sigues siendo mi locura,
el secreto que escondo en mi habitación.
Créeme, mi amor…
Tú eres la vida de mi vida,
y la ilusión que cada mañana me acompaña.
Pilar

“Soñar es solo el principio”

lunes, 22 de mayo de 2017

Dulce tentación...

Dulce tentación de caer en tu boca y dejar mi ternura sobre tus labios en un beso suave y embriagador, que estremezca tu corazón.
Entrar en tu intimidad mientras me robo tu aliento…
mientras te digo que te amo…
... mientras te voy tentando a jugar en la penumbra dejando las formalidades en un rincón.
Solo tu deseo y el mío estableciendo sus propias reglas,
 las de no tener normas que nos limiten.
Donde todo esté permitido…
Donde los minutos no cuenten…
… Donde seamos dos amantes encontrándose en medio de caricias que aniquilen nuestra razón.
Dulce tentación de tomar tus manos entre las mías y sentir que estás conmigo,
que puedo contar contigo…
sin mentiras…
sin un después…
… Solo el presente donde importen tus sentimientos y los míos unidos por un solo destino.
Caminar a tu lado sintiendo que te tengo,
entregándote mi amor con cada mirada,
y aprovechando cada segundo para que sepas que tienes mi alma.
Dulce tentación de acariciar tu cuerpo mientras me embriago del olor de tu piel,
sin prisa…
con ganas…
… guiada por la pasión que corre por mi sangre y que iré dejando en cada rincón.
Perderme en la locura de explorarte sin vergüenza,
atenta  a las sorpresas que iré descubriendo mientras navego en medio de tu deseo.
¡Qué placer!
¡Qué delirio!
¡Qué manera de desearte junto a mí!
Dulce tentación de caer en el abismo de tu mirada,
la que sabe estremecerme…
la que sabe acariciarme…
… la que supo robar mi tranquilidad.
Quiero ser tu paisaje favorito,
la silueta que buscas en la oscuridad,
 quiero que mi sonrisa se imprima para siempre en medio de tus pupilas,
para que me tengas presente,
para que nunca te olvides de mí.
Dulce tentación de entrar en tu alma y hacer mi morada dentro de tu corazón,
ser parte de tus domingos,
de esas mañanas desperezándonos en la cama sin que nos importen las horas,
solo estar en nuestra compañía,
engriéndonos…
… entregándonos al placer de mirarnos y de amarnos con cada palabra, y en medio del silencio donde se escuche nuestra respiración.
Dulce tentación de tenerte a mi lado,
hoy…
mañana…
… y siempre.
Pilar

“Soñar es solo el principio”

viernes, 19 de mayo de 2017

Enamorada de mis mentiras...

A veces me dejo llevar por un mundo paralelo que voy inventando,
y que adorno con sueños que poco a poco me alejan de la realidad.
En ese mundo hay dos corazones,
uno real, que siente y se estremece…
que anhela y espera…
… y que se encoge por las noches cuando lo busco y no lo encuentro.
El otro, un corazón que quise conquistar,
esquivo y lejano…
… y que era un holograma en medio de mi fantasía.
Pero me ganó esta ilusión porque rompía con la monotonía de mis días,
porque a través de este sueño conocí a una mujer diferente,
la que dormía…
la que se escondía…
… y la que ahora ha vuelto a invernar en medio de novelas de amor.
En el fondo de mi alma sabía que no había una historia,  
pero me aferraba a este sueño donde había un príncipe de ojos verdes,
con la mirada más linda que he visto jamás,
que estremeció mi corazón y agitó mi alma.
Juntos vimos el amanecer mientras me acurrucaba entre sus brazos.
Pero los malos momentos llegaron y yo me sentí débil,
y el hombre de los ojos verdes no estaba junto a mí.
Su mano no apretaba la mía…
Su voz no decía mi nombre…
No me bastaron mis sueños porque quise que todo fuera real,
despertar y encontrarlo junto a mí,
enamorado de mis ojos…
enamorado de mi alma…
Pero no vi su sombra, ni escuché sus pasos,
estaba sola con un sueño que se desplomaba ante mis ojos,
y en medio de mis lágrimas no tuve más opción que decirle adiós.
Aterricé en medio del desierto en donde a veces tengo sed de él,
necesidad de recordar mis fantasías,
pero el  príncipe de ojos verdes  está atrapado en medio de un cuento,
librando sus batallas…
conquistando sus sueños…
… quizá enamorado de alguna princesa que vive dentro de su mundo.
Y yo sigo aquí…
mirando por la ventana,
sin sueños de amor…
sin fantasías que ericen mi piel…
pero enamorada del hombre de los ojos verdes.
Para qué negarlo,
sigo enamorada de mis mentiras,
de un fantasma que nunca será real,
que nunca me abrazará y que jamás me dirá te amo.
Pilar
“Soñar es solo el principio”


martes, 16 de mayo de 2017

Tal vez...

Tal vez nunca quisiste hacerme daño,
pero fue inevitable que no hirieras mi alma,
y aunque entre nosotros nunca hubo algo personal,
existió la magia…
la fantasía…
… y ese lazo inexplicable que atrajo nuestras miradas.
Tal vez tú soñaste igual que yo,
y fue verdad que fui la princesa que encontraste dentro de un cuento,
tal vez pensabas en mí,
y los inviernos apagaron tu ilusión.
Tal vez pueda olvidarte algún día,
y vuelva a pronunciar tu nombre sin sentir tristeza,
así cerraré  este capítulo donde hubo espera…
sueños…
ganas de volver a verte…
… y mucha indiferencia.
Pero desde aquel día cuando apareciste junto a mí,
te llevaste mi corazón, y tengo el pecho en carne viva
intentando respirar sin dolor,
tratando de seguir un camino que no encuentro,
y con la sonrisa que muere en mis labios porque ya estás muy lejos de mí.
Tal vez me miento y nunca te olvidaré,
y serás siempre un amor atrapado en medio de palabras que nunca tocaron tus emociones.
Tal vez te vuelva a encontrar dentro de mis sueños,
y te repita que eres la vida de mi vida,
o solo te mire para guardarte en mi memoria y recordarte después...
en medio de la mañana,
o cuando el sol se vaya llevando un poco más de mí.
Solo sé que hoy has vuelto a sentarte junto a mí,
en medio de esta noche de otoño donde ya se empieza a sentir frío. 
Tal vez mañana ya no vuelva a encontrarte y vuelva pensar que fuiste un lindo sueño.
Un lindo amor...
Una linda ilusión que fue un espejismo en medio de mi soledad
Pilar

“Soñar es solo el principio”

lunes, 15 de mayo de 2017

Sobre mi cama...

Sobre mi cama está tu recuerdo dibujado entre mis sábanas,
aún veo la sombra de tu cuerpo ocupando el lugar que yo te di.
Basta que cierre los ojos para sentirte, para saber que estás aquí.
Deslizo la mano y siento tu calor, y quiero seguir así,
jugando en medio de esta ilusión que me saca de este mundo insípido, donde todos los días son iguales.
Las horas…
Las noches…
… La soledad de siempre que aburre y hastía.
Sobre mi cama está mi cuerpo esperándote,
muriéndose de frío…
muriéndose de ansiedad…
… Temblando porque no estás tú para calentar mi sangre.
No hay sueño que cubra esta necesidad,
ni fantasía que suplante tus caricias.
Quiero que estés aquí…
Quiero que me ames…
… Quiero que me adores con tus ojos mientras mis labios te dan la bienvenida,
mientras mis manos acarician tu rostro,
mientras los dos nos preparamos para ir más allá,
donde el cielo se une con nuestras sombras que se funden en el infinito.
Sobre mi cama hay esperanzas muertas,
y todas llevan tu nombre.
¿De qué me sirvió pedirle deseos a las estrellas?
Esperarte junto a mi ventana,
cada día…
cada noche…
cada invierno…
cada verano…
… si nunca apareciste.
Sobre mi cama hay nieve que no puedo limpiar,
es el invierno que me cubre cada vez que duermo,
cada vez que respiro en medio de mis sábanas.
Ya no hay lágrimas, pero aún hay tristeza,
y la resignación tiene olor a periódico de ayer.
Cuesta dejarte en el pasado,
me duele…
me lastima…
… Pero todo estaba en tus manos,
y eres el culpable de esta decisión.
Pilar
“Soñar es solo el principio”


miércoles, 10 de mayo de 2017

Si te atreves a amarme...

Si te atreves a amarme sabrás cómo late mi corazón,
sentirás bajo la palma de tu mano mis latidos,
los que tú provocas…
los que tú me inspiras…
… los latidos que se aceleran solo con ver tus ojos que empequeñecen cuando sonríes. Tus cejas pobladas que sirven de marco para tu mirada, a veces de niño, a veces de conquistador.
Si te atreves a amarme sabrás que hay mucho más de lo que ves,
hay ternura entre mis dedos…
hay deseo en medio de mis labios…
… hay un amor capaz de envolver el mundo, sin un cielo que cubra lo que siento por ti.
Un amor que se asentó de golpe en mi corazón,
y que echó raíces con ilusiones y fantasías, y que sigue corriendo por mi sangre.
Si te atreves a amarme sabrás que puedo acariciarte con una palabra,
hacerte el amor en medio de frases y versos que salgan del fondo de mi alma.
Llegar a tu corazón con cada suspiro…
con cada susurro que arranques de mis labios.
Si te atreves a amarme no tendrás escapatoria,
amarás mi música…
amarás mis historias…
amarás mis locuras…
amarás todo lo que viene de mí.
Estaré en tus pensamientos…
en tus sueños…
en cada respiro…
Si te atreves a amarme solo te prometo devolverte amor con amor,
beso con beso,
ternura con ternura,
caricia con caricia.
Seré tu amiga, tu compañera, tu confidente; y la mujer que siempre amará  tu mirada, y cuidará tu corazón.
Pilar

“Soñar es solo el principio”