sábado, 25 de junio de 2016

Pasión por tí...


Te veo a lo lejos y mi corazón late desenfrenado. He soñado tanto con este encuentro que aún creo que estoy soñando. Pronuncio tu nombre y volteas lentamente. Sonríes y caminas hacia mí.  Corro y por fin nos abrazamos en medio de la gente, pero nada importa.

Solo tú…

Solo yo…

Solo este momento que recreé en mi mente cientos de veces mientras le pedía a las estrellas que se hiciera realidad.

Hoy estoy entre tus brazos sintiendo tu calor, sintiendo tus manos sobre mi espalda,  y creo que no hay momento más perfecto que este instante cuando tus ojos verdes por fin me miran después de algunos veranos…

Después algunos inviernos…

De mucha soledad rodeando mis noches, rodeando mis días. Rodeando tu nombre y el mío.

Nos miramos y me pregunto si me besarás mientras mi boca se ensaliva por tus besos. Y me lees el pensamiento y descubro en tu mirada las mismas ansias, el mismo deseo; la misma pasión que desde hace mucho ha dormido bajo nuestra piel, calentando nuestra cama y poniendo fuego a nuestras noches.

Cierro los ojos y siento tus labios cubriendo los míos. Tu lengua sigilosa haciendo camino en medio de mi boca que se abre a la tuya y que goza con tus besos.

Sabemos que no es el momento para más, pero cómo decirle a nuestros cuerpos que sigan esperando después de algunos veranos…

Después algunos inviernos…

De mucha soledad rodeando mis noches, rodeando mis días. Rodeando tu nombre y el mío.

Tomas mi mano y camino a tu lado queriendo fundirme en tu mirada, en el misterio que encierran tus ojos verdes, los que empecé a amar a la distancia, aún sin saber su color. Tienen tanto poder que han tocado mi corazón y me han vuelto su prisionera.

Tus ojos saben que soy tuya, que te pertenezco, que quisiera gritar al mundo  que desde que te vi sé lo que es caminar por las estrellas, y a veces perderme en la bruma de una noche sin luna. Pero siempre en tu compañía, respirando tu nombre e imaginando muchas locuras que solo tú me provocas.

Me miras y sé que ha llegado el momento de entregarme a la pasión que has sembrado en mi piel,  pero entonces abro los ojos y no estás aquí.

Mi cama está vacía…

No hay besos en mi boca…

Tu cuerpo no calienta el mío…

Solo tus ojos verdes me acompañan  y me dicen que espere, que un día estarás conmigo y me darás todos los besos después de algunos veranos…

Después algunos inviernos…

De mucha soledad rodeando mis noches, rodeando mis días. Rodeando tu nombre y el mío.

Pilar

“Soñar es solo el principio”

miércoles, 22 de junio de 2016

Con licencia para sentir


Hoy no escribiré los versos más tristes esta noche, ni recordaré los poemas de Neruda que aprendí emocionada cuando un libro suyo cayó en mis manos. Hoy no repetiré como en un murmullo “…mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía”

Hoy no me acordaré de Vallejo y “Los heraldos negros”, ni me preguntaré una vez más qué sintió cuando escribió… “Me moriré en París con aguacero, un día del cual tengo ya recuerdo. Me moriré en París, y no me corro, tal vez un jueves, como es hoy, de otoño”

No leeré los poemas de Benedetti… “Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas. Unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano.

Hoy no escribiré los versos más tristes esta noche, pero dejaré a mi alma en libertad, no la detendré; ni evitaré que recorra por los pasajes oscuros donde evito volver, donde hay espinas y noches sin estrellas, y también  dulces primaveras que me hacen sonreír.

No necesito una copa de vino para relajar los recuerdos, están a flor de piel, esperando saltar la barda de la conciencia para mostrarse abiertamente. Hoy me doy licencia para sentir  y echaré al viento las penas, las alegrías y los sueños rotos. Hoy no  quiero darle pena a la tristeza mientras juego con mi sombra, solo cerraré los ojos y me dejaré llevar por la emoción,  aspirando suavemente el aroma del café que hará más entretenido este viaje.

¡No!, hoy no escribiré los versos más tristes esta noche…

Pilar
“Soñar es solo el principio

domingo, 19 de junio de 2016

Déjame cuidar tu corazón...


Deja que lo tome entre mis manos como el tesoro más grande.
Déjame alimentarlo con mi ternura, con mis palabras suaves. Que mi voz acelere tus latidos y calme tu angustia. Quiero que tu corazón sepa que estoy cerca y que nada pasará. Que no habrá mentira que lo vuelva a dañar, y que nunca más se debatirá entre dos frentes, donde la duda y la desconfianza lo obligaron a cubrirse con hiedra.
Déjame curar sus grietas y las heridas de un mal amor. Deja que vuelque en él mi ilusión y mis ganas, también mi entrega y mi deseo de llegar a ti con calma, de puntas, pero con la esperanza siempre de conquistarte.
Déjame cubrirlo de besos, los más dulces, los más tiernos; besos que guardo en el alma y que solo son para ti. Para tu corazón tan lejano y tan esquivo; y que yo espero mientras deshojo una Margarita. 
Déjame cuidarlo el tiempo que tú quieras, pero sin reglas que pauten mis actos. Déjame mostrarme como soy, desnudar mi esencia, mis pensamientos; y dejar en ti las caricias que tienen tu nombre.
Solo una cosa te digo… debes estar preparado porque si a tu corazón le gustan mis cuidados, nunca más querrá alejarse de mi lado.
Pilar
“Soñar es solo el principio”




martes, 14 de junio de 2016

Cuando pienso en tí...

Nada sigue un mismo camino, el día no tiene veinticuatro horas. El verano puede durar una semana y el invierno meses enteros, tal vez porque mis pensamientos definen las estaciones de mi alma, y mis emociones solamente tú.

Cuando pienso en ti me asalta la melancolía y me entierro en sensaciones que no puedo controlar. No hay manual ni libro que enmiende la ruta cuando camino al precipicio, o cuando estoy a punto de volar.

Cuando pienso en ti me olvido del mundo y sus problemas y  una canción acompaña tu recuerdo. Un sorbo de café y alguna locura me aísla en el cielo donde solo hay lugar para soñar. Y me brota el alma de poeta, y soy capaz de escribir… 
 Las frases más lindas…
Las frases más tiernas…
Las frases más tristes…
Las frases donde el amor encierra esperanza, ilusión; pero también agonía al ver mi silueta dibujada en la pared.

Entonces me abrazo y llego a la conclusión que no importan los días, no importan las horas, si todo sigue igual, si nada va a cambiar.
Cuando pienso en ti sonrío, lloro, espero, me abandono, me entrego; y hago mío el poema de Bécquer…
Por una mirada, un mundo
Por una sonrisa, un cielo
Por un beso… yo no sé;
Que te diera por un beso…
Pilar

“Soñar es solo el principio”

miércoles, 8 de junio de 2016

Saliendo del clóset...


La vida siempre me sorprende y me lleva por caminos insospechados, así que disfruto del  viaje aprendiendo de mi entorno, pero, sobre todo, aprendiendo de la mujer que no sabía que habitaba en mí, que tal vez oculté en algún momento,  y que hoy me ha despertado para quitarme la carga que muchos llevamos sobre conceptos cuadrados relacionados con la moral, el amor, la sexualidad y el erotismo.

Esa mujer que mira la vida sin complejos, sin culpas, sin tabúes y con la libertad que solo da el sentir y seguir disfrutando del paisaje.

La que hoy no pone límites y me envuelve en una escritura más osada que solo se tiene cuando la confianza y la seguridad guían tus pensamientos.

Y esta mujer que se sienta por horas frente a una pantalla, me ha regalado la oportunidad de introducirme en un mundo fantástico que me atrapa en medio de besos inventados y caricias perfectas que voy hilando entre palabras. Un mundo donde los sentidos hormiguean mi piel y calientan mi sangre a través de escenas a media luz, y de gemidos ahogados dentro de una habitación.

Esta mujer que va ganando  terreno a medida que pasa el tiempo; y a medida que soy consciente de lo plena que me siento escribiendo y fantaseando a mi antojo.

Hablo de ella como una persona ajena, quizá porque aún me falta cerrar el eslabón que me unirá por siempre a su esencia que es la mía, a sus pensamientos que son los míos; y a sus deseos que nacen de mi alma, pero que solo ella los expresa con más libertad que yo.

Pilar

“Soñar es solo el principio”

martes, 31 de mayo de 2016

...Y apago la luz


A veces soñamos con momentos perfectos: declaraciones a la luz de la luna, cenas románticas o hacer el amor junto a una chimenea mientras escuchas a lo lejos una suave melodía.

Yo describo situaciones que llevan a hacerte soñar, quizá porque en la realidad nada sucede como uno quisiera. A veces no te dicen que te aman y lo más romántico que has vivido es compartir con tu pareja una puesta de sol, o una palabra cariñosa que de tanto escucharla va formando parte de la rutina.

Me apasiona escribir novelas románticas y meterme en un mundo de fantasía, donde a pesar de los sufrimientos, encuentros y desencuentros, siempre hay un momento para sentir la pasión…

“…Caminaron hacia el hotel disfrutando de los besos que nacían en el trayecto. Besos ardientes que exigían una respuesta violenta, apasionada, que marcaban el preámbulo del encuentro que agitaba los sentidos. Iban directo al paraíso, a ese cielo que inventarían uniendo sus cuerpos en un viaje inolvidable.

La habitación los acogió en la penumbra mientras entraban desesperados. Sus manos volaban sin control hacia sus cuerpos. Se acariciaban con premura, llevados por el anhelo, dejando en sus caricias la necesidad que se tenían. Entonces la miró y su respiración se hizo más intensa.  

Cassandra tomó su rostro entre las manos mirándolo intensamente, llenándose de ese momento que le anticipaba olas de placer que ya deseaba disfrutar.

La sangre le quemaba por el cuerpo tensando sus músculos, aguijoneando las partes sensibles de su cuerpo que se preparaban para recibirlo.

De repente quisieron más, y sin más protocolos casi se arrancaron la ropa para caer desnudos sobre la cama. Deseo contra deseo, luchando por calmar la ansiedad que consumía y quitaba el aliento. No había ternura en sus caricias, sino una pasión desenfrenada que los perdía en otro universo, más atrevido, más carnal, entregándose a un movimiento sensual cada vez más exigente y angustiado.

Cassandra se agitaba  contra él para que sintiera su necesidad. Aníbal correspondía a su furor embistiéndola con fuerza, entrando apasionado dentro de ella y llevándola con cada movimiento a esa estrella deseada que los hizo estallar de placer…” (La otra... Cuestión de Piel)

Es lindo soñar mientras lees una novela romántica. Yo apago la luz para crear el ambiente ideal donde todo es posible, y atravieso el umbral donde una mirada pone fuego en mi sangre, y donde un beso es la caricia perfecta que ilumina esa penumbra donde mi sombra encuentra a otra sombra que se acopla a mis ganas y mis deseos.

Pilar

“Soñar es solo el principio”

viernes, 20 de mayo de 2016

Cómoda en mi piel...


Los años no pasan en vano, dejan una estela de experiencias que nos van formando para bien o para mal, pero de lo que no hay duda, es que nos nutre y nos da esa inteligencia que se va haciendo inherente a nuestra manera de pensar.

Con una mirada ya intuimos situaciones, y adelantamos hechos como si pudiéramos ver el futuro, cuando solo volcamos lo que aprendimos  con cada piedra con la que tropezamos, o con cada amor que nos hizo vivir ilusiones nuevas pero que tuvieron un mismo final.

Los años han dejado en mi vida  heridas que ya cicatrizaron a punta de luchar contra el rencor, y un pasado al que a veces nos aferramos porque es lo único que conocemos, o porque tenemos miedo de aventurarnos hacia lo desconocido y encontrarnos con situaciones que pensamos no podremos afrontar.

Los años me ha dejado buenos y malos recuerdos que a veces evoco con una sonrisa y otras con lágrimas que no puedo contener. Me  han enseñado a sacar a la guerrera que no sabía que se escondía dentro de mí, aquella que en mis momentos de fragilidad lucha para que no vuelva a caer en la tristeza que suele rondar mis días esperando el momento de atacar.

He tenido decepciones que me han encogido el corazón, y que me han hecho sentir pequeña frente a la indolencia de aquellos a quienes no les importó el daño que me hacían, y que solo el tiempo ha podido sanar limando los callos para seguir adelante.

Pero hoy, después de  muchos inviernos y veranos a cuestas,  de historias cerradas, inconclusas y nuevas, siento que empiezo a vivir en paz, con ilusión, sin mentiras y con muchas ganas de explorar esa parte del mundo que aún no conozco.

Algunos piensan que tener cincuenta es sinónimo de vejez, y es que tendrían que estar en mi piel y sentir la emoción que me anima cada día, donde la edad es solo un detalle sin importancia. Lo que cuenta es la pasión que siento al escribir, y la alegría de saber que cada cicatriz que tengo en el alma y en la piel, son batallas ganadas que ahora marcan lo que soy, y hacia dónde voy.

Pilar

“Soñar es solo el principio”