lunes, 6 de octubre de 2014

Sigue siendo amor


El amor es un tema que nunca pasará de moda, a pesar de que muchos no creen en las historias de Romeo y Julieta, en los amores a primera vista y en aquellas relaciones que se dieron desde siempre cuando apenas empezaban a disfrutar la vida.
Se seguirá escribiendo canciones donde escucharemos “…eres el sol que ilumina todo mi existir” y saldrán más escritoras que despertarán tus fantasías con títulos como: “El amante enmascarado” o “Esclava de tu pasión”
Lo cierto es que los románticos solo nos preocupamos por sentir, suspirar y fantasear con cada letra o historia que caiga en nuestras manos. Solo nos importa la emoción y lo que sintamos en el corazón, a pesar de que en estos tiempos los científicos ya nos quitaron la ilusión de creer que amamos con ese pequeño órgano que late apresurado cuando vemos a la persona que ha despertado nuestro interés.
Estos señores preocupados por descubrir el misterio del amor, encontraron que la oxitocina  en realidad es la culpable de la emoción que sentimos cuando la persona que queremos despierta nuestra pasión con un beso. Y no contentos con eso, ahora utilizan un escáner para observar el cerebro de las personas en el mismo instante que son acariciadas para enfatizar su teoría de que se ama con el cerebro.
Los psicólogos no se quedan atrás… ellos tienen una posición que va en sentido contrario a la letra de una canción que cantaba en la iglesia y que a la letra dice: “Amar es entregarse olvidándose de sí, pensando en lo que al otro pueda hacerle feliz” Un argumento tirado de los pelos para estos profesionales que defienden la posición: Si amas debes esperar ser amado. Si entregas fidelidad debes recibir lao mismo. Y nada de escuchar letras como “Yo sin su amor no soy nada”, pues ahora nos enseñan que eso no es otra cosa que dependencia emocional, y solo debemos amar en libertad.
Cada quien puede colarse al grupo en el que más le acomode. Si eres romántica seguirás pensando que amas con el corazón y solo te importarán tus sentimientos. Si eres realista y nada soñador te unirás a los científicos y sus teorías, pensarás que en el amor todo es 2+2=4.
Lo cierto es que hay un punto medio que nos da felicidad y que nos hace disfrutar de ser uno mismo mientras amas sin ataduras. Eliges quedarte con esa persona no por necesidad ni porque sea tu única opción, sino porque es una decisión el quedarte a su lado y compartir la vida desde la misma  playa, consciente de que si todo se acaba no morirás de amor, pero estás dispuesto a disfrutar cada  segundo de su sonrisa y los momentos que vivirás mientras el amor sea el único lazo que los una.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

 

 

 

 

 

martes, 26 de agosto de 2014

Y se la lleva fácil...


Soy una mujer de los 80 que vivió su juventud al ritmo de los Bee Gees. Cantaba las canciones de ABBA y escuchaba atenta las de Kenny Rogers porque me gustaba perderme en su voz profunda cada vez que decía “Lady… soy el hombre de tu vida y te amo”
Canciones como esas nos hacían suspirar y creer en el amor. Recuerdo las conversaciones de chicas y todas esperábamos al príncipe de nuestros sueños y nos ilusionábamos pensando en el gran momento.
Era la época de ”Corta el teléfono, ya quiero ver ese recibo a fin de mes” pero nadie hacía caso porque a través de la voz también nos enamorábamos.
Fue una época rica en experiencias interpersonales, nadie se escondía detrás de un ordenador. Nos veíamos las caras para reír o llorar, y el que estaba al frente podía notar nuestro rubor ante algún comentario que nos pilló por sorpresa. Pero hoy es suficiente con enviar una carita sonrojada que corta la emoción del momento.
Vengo de una época donde la mujer empezaba a luchar por ocupar un lugar en la sociedad, por hacer valer sus derechos y levantar la voz para decir: “Los hombres y las mujeres son iguales”, pero todo queda en el tintero, a la hora de enfrentarse a una relación muchas dan un paso al costado y bailan al ritmo que les tocan.
Antes solo existían dos posibilidades: Estabas o no con el chico. Ahora hay una gama de estados en la que ninguna chica se siente bien, salvo aquellas que solo buscan divertirse, pero las que no supieron hacer valer sus deseos solo les queda decir: “Estamos saliendo” “Es mi amigo” “Es muy pronto para algo serio” “Por favor… soy yo la que no quiere nada” Cuando por dentro estás desesperada porque ya llevas más de cinco meses y él no te ha dicho nada.
Solo hay besos apasionados y una fluida conversación, pero ninguna palabra de amor que te de la confianza y felicidad que necesitas. ¿Te das cuenta con qué facilidad se llevan tus besos y tus miradas?,  a cambio de qué, a cambio de nada, porque ni siquiera tienes una promesa que más tarde le puedas reprochar al ver que no lo ha cumplido.
El amor nunca cambia con el tiempo, siempre será la expresión más sublime que nos brota del corazón, el sentimiento que nunca podremos esconder porque nuestra mirada nos delatará. La razón que nos da felicidad, y no un motivo de tristeza que nos hace pensar  que el amor solo existe en la ficción.
Atrévete a ser feliz, dile lo que esperas de él y lo que no te gusta, y no dejes que se la lleve fácil cuando tú eres lo más importante.
Pilar
“Soñar es solo el principio”
 
 
 
 

jueves, 7 de agosto de 2014

Basta una mirada


Recuerdo que una profesora del colegio solía decir que los ojos son el espejo del alma. Mi abuela me repetía: “Mírame, quiero saber si dices la verdad” Algunas parejas se dicen: “Dímelo mirándome a los ojos” Y es que podremos ensayar un buen diálogo para tratar de convencer a quién queramos, pero si no somos honestos nuestra mirada nos delatará.
En la relación de pareja una mirada vale más que mil palabras. Puede convertirse en un cuchillo capaz de cortar tu respiración o  ablandarte el corazón si atraviesa la barrera de tu piel.
Hay miradas dulces, penetrantes, frías, apasionadas que arrancan expresiones como: “me quería comer con los ojos” o “por poco me mata con la mirada”
Cuando se empieza a flirtear la mirada se convierte en nuestras manos. Acarician el rostro, los labios, el cuerpo y todo lo que aún no se puede tocar de la persona que te gusta. A veces puedes sentir un placer anticipado cuando descubres que alguien te mira intensamente a los labios. Y es la magia y el poder de los ojos lo que  hace que se te erice la piel.
Cuando le gustas a alguien su mirada será larga y profunda, querrá inconscientemente que sepas su secreto, y si correspondes a su deseo lo mirarás de igual manera entrando en una conexión emocional que dará lugar a un acercamiento.
En esta fase entra a tallar el lenguaje corporal. Cuando se gustan no se quitarán la mirada de encima. Y si él o ella inclina el cuerpo hacia ti, es que está súper interesado en lo que dices. Pero cuidado… porque esta fase de la conquista es muy delicada. Puedes decir o hacer algo que a la otra parte no le gusta y entonces querrá deshacerte de ti. Y nuevamente la mirada lo delatará. Desviará su atención hacia cualquier otro lugar, o no le quitará la vista al celular esperando una llamada que  lo libre de ti.
Entonces será el momento de levantarte con dignidad inventando una excusa y tratarás de analizar qué fue lo que frustró el acercamiento.
Pero para aquellos que sigan adelante irán descubriendo a lo largo de la relación que una mirada podrá calmar tu angustia, podrá encolerizarte o podrá llenarte de la más completa felicidad porque aún sin palabras, podrás descubrir en la mirada de tu pareja el amor que siente por ti.
Pilar
"Soñar es solo el principio"

 

miércoles, 16 de julio de 2014

Un poco de fantasía


El viernes empieza la Feria Internacional del libro, y será el tercer año que participo con la misma ilusión del primer día.
Esto es lo que amo y me apasiona. Despertar cada mañana entusiasmada porque siempre hay algo que escribir. Personajes que me esperan para hacer de mí lo que quieren. Yo los saqué del anonimato, pero son ellos los que deciden el ritmo de la historia. Y me encanta que esto suceda porque caigo en la incertidumbre de preguntarme qué pasará. Me envuelven en sus problemas y sus romances; en esa vida llena de pasión que al final de la jornada me sorprende.
A veces me cuesta alejarme de esa fantasía que nutre a diario las largas horas frente a la pantalla viajando en el tiempo, visitando otros lugares, y disfrutando de la aventura de ser escritora.
Muchas veces he hablado de la soledad, pero ahora caigo en cuenta que nunca estoy realmente sola. Tengo mi música, la que escucho para distraerme cuando las historias se detienen en mi mente. Mi viejo libro de pensamientos que nunca me canso de leer, y para andar con los modernismos de la época visito el Facebook para reírme un rato con cada ocurrencia de mis amigos.
Toco mi guitarra para no perder la costumbre y calentar de vez en cuando la garganta con canciones de los 80. Espero detrás de la ventana a la chica que siempre pasa por mi casa cantando como si estuviese en la ducha, y para no perder la costumbre fastidio de vez en cuando a mi hija.
Es una locura esto de andar tras bambalinas con nombres inventados que parecen reales de tanto mencionarlos. Y seguiré así mientras siga sintiendo esa emoción que alimenta mi corazón cuando pienso en mis historias, las que me atrapan y me alimentan cada día.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

viernes, 4 de julio de 2014

Recordando el pasado


Después de hacer un rápido análisis sobre mi vida he llegado a la conclusión que a lo largo del tiempo me fui convirtiendo en solitaria, pero no siempre fue así.
Cuando era niña andaba rodeada de amigos y hacíamos muchas travesuras para pasar el tiempo. Y de adolescente fui una más de las tantas jovencitas que se movilizaban en patines para estar a la moda. Todos los sábados recorríamos las calles de Iquitos para ir al club y deslizarnos por el salón donde se realizaban las fiestas, y por la noche continuábamos la diversión  en la Plaza de Armas, donde apenas se podía patinar por la cantidad de gente.
Me gustaba ir al cine a ver las películas de Palito Ortega, y a la salida era casi una obligación pasar por la heladería “La Favorita”, a tomar una copa de helado de aguaje. Los domingos nunca fueron tranquilos. A veces en la piscina y otras tantas en el club de Caza y Pesca con Lita o Melita. Ahí aprendí a esquiar entre fuertes caídas que me daba contra el agua.
Luego me regalaron una moto y salíamos a pasear en grupo, haciendo competencias o piruetas que felizmente no tuvieron consecuencias.
Cuando vine a Lima fui a vivir a un pensionado de señoritas con 63 chicas de diferentes provincias, y mi grupo de amigas se agrandó considerablemente. Salíamos de compras, a pasar el rato recorriendo las calles de Miraflores antes de terminar en el cine Pacífico. Las noches de los sábados a diferencia de muchas que iban a las discotecas, nosotras teníamos que ensayar las canciones de la Misa, pero no la pasábamos mal, nos divertíamos con lo que teníamos a la mano, ya sea imitando a las monjas o burlándonos de los muchachos que visitaban a sus enamoradas. 
Ya en la universidad le agarré el gusto a sentarme con las amigas a tomar café mientras fumábamos sin parar, y el chisme era el centro de nuestra charla.
Ahora he dejado el vicio que un día me parecía necesario para escribir. Necesitaba crear un ambiente  casi teatral para inspirarme. Mi taza de café, el cenicero lleno de puchos, y el humo que se había impregnado en las paredes.
En días como hoy extraño ese olor a tabaco y las siete tazas de café que tomaba por la mañana. Un día tomé consciencia de que me hacía mal y el 19 de noviembre del 2007 tomé la decisión de no volver a fumar. Nunca recaí, el proceso fue duro, pero a las finales vencí la ansiedad por el cigarrillo. En cuanto al café he bajado mi dosis y hoy tomo dos tazas al día, pero creo que jamás me negaré al placer de disfrutar de ese líquido amargo que me endulza la vida.
Ya no frecuento a mis amigas como quisiera, ahora voy sola a la cafetería llevando una laptop o una novela que leo de rato en rato cuando no hay nada que observar. Tampoco voy de compras, no me interesa estar a la moda y menos pasar el rato recorriendo tiendas en medio de tanta gente. Pero lo curioso es que disfruto recorriendo los pasillos de las tiendas donde venden artículos de ferretería, lámparas, puertas, etc.
Paso muchas horas al día envuelta en el silencio, a veces huyo de mis pensamientos y a veces los enfrento. A veces salgo bien parada y a veces bajo la cabeza, pero siempre termino aceptando que me falta mucho por hacer. He descubierto mis errores, pero no siempre puedo luchar contra ellos. A veces soy débil y a veces soy fuerte, y a veces soy solo una hoja que se deja llevar por el viento.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

martes, 24 de junio de 2014

No dejes el amor para después


Hay quienes piensan que cuando llega el amor debería durar toda la vida, y se basan en frases hechas como “el amor solo se siente una vez”.
Qué lindo sería que la realidad se pareciera a las novelas donde a través de un beso se pone punto final a una historia que deja visos de felicidad, pero lo que ocurre en nuestro entorno nos hace preguntarnos muy a menudo qué es lo que está pasando con las parejas que antes iban de la mano y hoy casi ni se miran.
El amor nunca te agarra desprevenido como se piensa, lo primero que sucede cuando conoces a alguien es una atracción que si le das cabida en tu vida puede convertirse en el más grande y puro de los sentimientos. Son los detalles, las conversaciones, los gestos y el conocerse día con día lo que transforma la relación.
Eso solo es el primer paso para el gran compromiso que adquieres con la persona que amas y a la que prometes, ya sea con palabras o mirándolo a los ojos, que lo respetarás y amarás por siempre.
¿Pero por qué ese sentimiento que un día te dio felicidad  ahora es motivo de tu sufrimiento?
Cuando las cosas empiezan a caminar vas acomodándote dentro de la relación. El sentimiento de seguridad se apodera de ti y vas dejando por sentado muchas cosas, y en ese camino del olvido también dejas para después los “te amos” “te extraño” o una frase que a todos nos gusta escuchar: “Me haces muy feliz”
Nos dejamos envolver por la rutina y damos prioridad a las cosas que nos molestan y se vuelven los motivos principales de las discusiones que nos van alejando de la pareja.
Entonces viene la fase del desencanto cuando descubres que la persona que está a tu lado no es la que creías. “Pero si él era un amor”, dices. “Jamás pensé que fuera una bruja”, comentas con tus amigos; y la mala hierba empieza a creer cubriendo el amor que un día los unió.
Como consecuencia ese sentimiento va muriendo en medio de discusiones, faltas de respeto y muchas veces agresiones físicas o psicológicas que acumulas dentro del alma y que no sabes cómo lidiar con eso.
¿Se puede seguir amando a quien te hace daño?, creo que no; es imposible querer a quien no te valora y no cuida de tu corazón. Y así como el amor fue naciendo de a poco, también de a poco se asfixia y va muriendo para no volver a resucitar. ¿Acaso una planta puede volver a la vida después que la dejaste descuidada en tu jardín?
Podrás mojarla todo un día esperando que salga alguna flor, pero ni toda el agua que le pongas hará que recupere la belleza que en su momento tuvo y que no supiste apreciar.
No dejes el amor para después, luego será tarde para escuchar de vuelta los “te amo” que  no te interesó escuchar en su momento.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

 

 

martes, 10 de junio de 2014

¡Soy una romántica!


Prefiero ser romántica y creer que mi vida tiene sentido, que nací para cumplir una misión, y no pensar que soy la consecuencia de un acto sexual entre mis padres.
Prefiero ser romántica y dejarme llevar por la suave melodía de una canción mientras recuerdo momentos agradables de mi vida, y no perderme en el sonido estridente de notas sin sentido para no pensar.
Prefiero ser romántica y tomar un café observando la garúa que cae silenciosa, y no fastidiarme porque la llovizna puede estropear mi cepillado.
Prefiero ser romántica y esperar el verano para disfrutar del sol y la playa, a irritarme con tiempo preguntándome si el calor será tan insoportable como el verano pasado.
Prefiero ser romántica y apreciar una puesta de sol pensando en lo bendecida que soy, a pensar que solo es un día más que termina.
Prefiero ser romántica y soñar con el amor, a estar convencida de que es mejor dormir con un perro que nunca me traicionará.
Prefiero ser romántica y entregarle mi corazón a un hombre imperfecto que busque su perfección a mi lado. A quien le inspire cosas bellas y sentimientos que nunca antes sintió.
Prefiero ser romántica y creer que llegaré al ocaso de mi vida feliz de haber amado, a sentirme amargada porque no supe apreciar el amor cuando lo tuve, ni supe valorar su compañía cuando más sola me encontré.
Prefiero ser romántica y asegurar que se puede amar con el corazón, ilusionarse con una mirada y sentir que no hay más vida que aquel momento que pasas junto a la persona que te hace feliz, a repetir que el amor solo trae sufrimiento cuando entregas el corazón.
Prefiero ser romántica y soñar con un beso, a conformarme con ver pasar la vida a través de un escaparate. 
El amor nunca pasará de moda, y cuando uno se decide a amar le dice sí a la vida, sí a la esperanza y sí a ese futuro al que todos soñamos llegar acompañados, felices de haber construido nuestra historia de la mano de alguien que nos supo valorar, y nos supo querer a pesar de nuestros defectos. 
Pilar
“Soñar es solo el principio”