jueves, 7 de agosto de 2014

Basta una mirada


Recuerdo que una profesora del colegio solía decir que los ojos son el espejo del alma. Mi abuela me repetía: “Mírame, quiero saber si dices la verdad” Algunas parejas se dicen: “Dímelo mirándome a los ojos” Y es que podremos ensayar un buen diálogo para tratar de convencer a quién queramos, pero si no somos honestos nuestra mirada nos delatará.
En la relación de pareja una mirada vale más que mil palabras. Puede convertirse en un cuchillo capaz de cortar tu respiración o  ablandarte el corazón si atraviesa la barrera de tu piel.
Hay miradas dulces, penetrantes, frías, apasionadas que arrancan expresiones como: “me quería comer con los ojos” o “por poco me mata con la mirada”
Cuando se empieza a flirtear la mirada se convierte en nuestras manos. Acarician el rostro, los labios, el cuerpo y todo lo que aún no se puede tocar de la persona que te gusta. A veces puedes sentir un placer anticipado cuando descubres que alguien te mira intensamente a los labios. Y es la magia y el poder de los ojos lo que  hace que se te erice la piel.
Cuando le gustas a alguien su mirada será larga y profunda, querrá inconscientemente que sepas su secreto, y si correspondes a su deseo lo mirarás de igual manera entrando en una conexión emocional que dará lugar a un acercamiento.
En esta fase entra a tallar el lenguaje corporal. Cuando se gustan no se quitarán la mirada de encima. Y si él o ella inclina el cuerpo hacia ti, es que está súper interesado en lo que dices. Pero cuidado… porque esta fase de la conquista es muy delicada. Puedes decir o hacer algo que a la otra parte no le gusta y entonces querrá deshacerte de ti. Y nuevamente la mirada lo delatará. Desviará su atención hacia cualquier otro lugar, o no le quitará la vista al celular esperando una llamada que  lo libre de ti.
Entonces será el momento de levantarte con dignidad inventando una excusa y tratarás de analizar qué fue lo que frustró el acercamiento.
Pero para aquellos que sigan adelante irán descubriendo a lo largo de la relación que una mirada podrá calmar tu angustia, podrá encolerizarte o podrá llenarte de la más completa felicidad porque aún sin palabras, podrás descubrir en la mirada de tu pareja el amor que siente por ti.
Pilar
"Soñar es solo el principio"

 

miércoles, 16 de julio de 2014

Un poco de fantasía


El viernes empieza la Feria Internacional del libro, y será el tercer año que participo con la misma ilusión del primer día.
Esto es lo que amo y me apasiona. Despertar cada mañana entusiasmada porque siempre hay algo que escribir. Personajes que me esperan para hacer de mí lo que quieren. Yo los saqué del anonimato, pero son ellos los que deciden el ritmo de la historia. Y me encanta que esto suceda porque caigo en la incertidumbre de preguntarme qué pasará. Me envuelven en sus problemas y sus romances; en esa vida llena de pasión que al final de la jornada me sorprende.
A veces me cuesta alejarme de esa fantasía que nutre a diario las largas horas frente a la pantalla viajando en el tiempo, visitando otros lugares, y disfrutando de la aventura de ser escritora.
Muchas veces he hablado de la soledad, pero ahora caigo en cuenta que nunca estoy realmente sola. Tengo mi música, la que escucho para distraerme cuando las historias se detienen en mi mente. Mi viejo libro de pensamientos que nunca me canso de leer, y para andar con los modernismos de la época visito el Facebook para reírme un rato con cada ocurrencia de mis amigos.
Toco mi guitarra para no perder la costumbre y calentar de vez en cuando la garganta con canciones de los 80. Espero detrás de la ventana a la chica que siempre pasa por mi casa cantando como si estuviese en la ducha, y para no perder la costumbre fastidio de vez en cuando a mi hija.
Es una locura esto de andar tras bambalinas con nombres inventados que parecen reales de tanto mencionarlos. Y seguiré así mientras siga sintiendo esa emoción que alimenta mi corazón cuando pienso en mis historias, las que me atrapan y me alimentan cada día.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

viernes, 4 de julio de 2014

Recordando el pasado


Después de hacer un rápido análisis sobre mi vida he llegado a la conclusión que a lo largo del tiempo me fui convirtiendo en solitaria, pero no siempre fue así.
Cuando era niña andaba rodeada de amigos y hacíamos muchas travesuras para pasar el tiempo. Y de adolescente fui una más de las tantas jovencitas que se movilizaban en patines para estar a la moda. Todos los sábados recorríamos las calles de Iquitos para ir al club y deslizarnos por el salón donde se realizaban las fiestas, y por la noche continuábamos la diversión  en la Plaza de Armas, donde apenas se podía patinar por la cantidad de gente.
Me gustaba ir al cine a ver las películas de Palito Ortega, y a la salida era casi una obligación pasar por la heladería “La Favorita”, a tomar una copa de helado de aguaje. Los domingos nunca fueron tranquilos. A veces en la piscina y otras tantas en el club de Caza y Pesca con Lita o Melita. Ahí aprendí a esquiar entre fuertes caídas que me daba contra el agua.
Luego me regalaron una moto y salíamos a pasear en grupo, haciendo competencias o piruetas que felizmente no tuvieron consecuencias.
Cuando vine a Lima fui a vivir a un pensionado de señoritas con 63 chicas de diferentes provincias, y mi grupo de amigas se agrandó considerablemente. Salíamos de compras, a pasar el rato recorriendo las calles de Miraflores antes de terminar en el cine Pacífico. Las noches de los sábados a diferencia de muchas que iban a las discotecas, nosotras teníamos que ensayar las canciones de la Misa, pero no la pasábamos mal, nos divertíamos con lo que teníamos a la mano, ya sea imitando a las monjas o burlándonos de los muchachos que visitaban a sus enamoradas. 
Ya en la universidad le agarré el gusto a sentarme con las amigas a tomar café mientras fumábamos sin parar, y el chisme era el centro de nuestra charla.
Ahora he dejado el vicio que un día me parecía necesario para escribir. Necesitaba crear un ambiente  casi teatral para inspirarme. Mi taza de café, el cenicero lleno de puchos, y el humo que se había impregnado en las paredes.
En días como hoy extraño ese olor a tabaco y las siete tazas de café que tomaba por la mañana. Un día tomé consciencia de que me hacía mal y el 19 de noviembre del 2007 tomé la decisión de no volver a fumar. Nunca recaí, el proceso fue duro, pero a las finales vencí la ansiedad por el cigarrillo. En cuanto al café he bajado mi dosis y hoy tomo dos tazas al día, pero creo que jamás me negaré al placer de disfrutar de ese líquido amargo que me endulza la vida.
Ya no frecuento a mis amigas como quisiera, ahora voy sola a la cafetería llevando una laptop o una novela que leo de rato en rato cuando no hay nada que observar. Tampoco voy de compras, no me interesa estar a la moda y menos pasar el rato recorriendo tiendas en medio de tanta gente. Pero lo curioso es que disfruto recorriendo los pasillos de las tiendas donde venden artículos de ferretería, lámparas, puertas, etc.
Paso muchas horas al día envuelta en el silencio, a veces huyo de mis pensamientos y a veces los enfrento. A veces salgo bien parada y a veces bajo la cabeza, pero siempre termino aceptando que me falta mucho por hacer. He descubierto mis errores, pero no siempre puedo luchar contra ellos. A veces soy débil y a veces soy fuerte, y a veces soy solo una hoja que se deja llevar por el viento.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

martes, 24 de junio de 2014

No dejes el amor para después


Hay quienes piensan que cuando llega el amor debería durar toda la vida, y se basan en frases hechas como “el amor solo se siente una vez”.
Qué lindo sería que la realidad se pareciera a las novelas donde a través de un beso se pone punto final a una historia que deja visos de felicidad, pero lo que ocurre en nuestro entorno nos hace preguntarnos muy a menudo qué es lo que está pasando con las parejas que antes iban de la mano y hoy casi ni se miran.
El amor nunca te agarra desprevenido como se piensa, lo primero que sucede cuando conoces a alguien es una atracción que si le das cabida en tu vida puede convertirse en el más grande y puro de los sentimientos. Son los detalles, las conversaciones, los gestos y el conocerse día con día lo que transforma la relación.
Eso solo es el primer paso para el gran compromiso que adquieres con la persona que amas y a la que prometes, ya sea con palabras o mirándolo a los ojos, que lo respetarás y amarás por siempre.
¿Pero por qué ese sentimiento que un día te dio felicidad  ahora es motivo de tu sufrimiento?
Cuando las cosas empiezan a caminar vas acomodándote dentro de la relación. El sentimiento de seguridad se apodera de ti y vas dejando por sentado muchas cosas, y en ese camino del olvido también dejas para después los “te amos” “te extraño” o una frase que a todos nos gusta escuchar: “Me haces muy feliz”
Nos dejamos envolver por la rutina y damos prioridad a las cosas que nos molestan y se vuelven los motivos principales de las discusiones que nos van alejando de la pareja.
Entonces viene la fase del desencanto cuando descubres que la persona que está a tu lado no es la que creías. “Pero si él era un amor”, dices. “Jamás pensé que fuera una bruja”, comentas con tus amigos; y la mala hierba empieza a creer cubriendo el amor que un día los unió.
Como consecuencia ese sentimiento va muriendo en medio de discusiones, faltas de respeto y muchas veces agresiones físicas o psicológicas que acumulas dentro del alma y que no sabes cómo lidiar con eso.
¿Se puede seguir amando a quien te hace daño?, creo que no; es imposible querer a quien no te valora y no cuida de tu corazón. Y así como el amor fue naciendo de a poco, también de a poco se asfixia y va muriendo para no volver a resucitar. ¿Acaso una planta puede volver a la vida después que la dejaste descuidada en tu jardín?
Podrás mojarla todo un día esperando que salga alguna flor, pero ni toda el agua que le pongas hará que recupere la belleza que en su momento tuvo y que no supiste apreciar.
No dejes el amor para después, luego será tarde para escuchar de vuelta los “te amo” que  no te interesó escuchar en su momento.
Pilar
“Soñar es solo el principio”

 

 

martes, 10 de junio de 2014

¡Soy una romántica!


Prefiero ser romántica y creer que mi vida tiene sentido, que nací para cumplir una misión, y no pensar que soy la consecuencia de un acto sexual entre mis padres.
Prefiero ser romántica y dejarme llevar por la suave melodía de una canción mientras recuerdo momentos agradables de mi vida, y no perderme en el sonido estridente de notas sin sentido para no pensar.
Prefiero ser romántica y tomar un café observando la garúa que cae silenciosa, y no fastidiarme porque la llovizna puede estropear mi cepillado.
Prefiero ser romántica y esperar el verano para disfrutar del sol y la playa, a irritarme con tiempo preguntándome si el calor será tan insoportable como el verano pasado.
Prefiero ser romántica y apreciar una puesta de sol pensando en lo bendecida que soy, a pensar que solo es un día más que termina.
Prefiero ser romántica y soñar con el amor, a estar convencida de que es mejor dormir con un perro que nunca me traicionará.
Prefiero ser romántica y entregarle mi corazón a un hombre imperfecto que busque su perfección a mi lado. A quien le inspire cosas bellas y sentimientos que nunca antes sintió.
Prefiero ser romántica y creer que llegaré al ocaso de mi vida feliz de haber amado, a sentirme amargada porque no supe apreciar el amor cuando lo tuve, ni supe valorar su compañía cuando más sola me encontré.
Prefiero ser romántica y asegurar que se puede amar con el corazón, ilusionarse con una mirada y sentir que no hay más vida que aquel momento que pasas junto a la persona que te hace feliz, a repetir que el amor solo trae sufrimiento cuando entregas el corazón.
Prefiero ser romántica y soñar con un beso, a conformarme con ver pasar la vida a través de un escaparate. 
El amor nunca pasará de moda, y cuando uno se decide a amar le dice sí a la vida, sí a la esperanza y sí a ese futuro al que todos soñamos llegar acompañados, felices de haber construido nuestra historia de la mano de alguien que nos supo valorar, y nos supo querer a pesar de nuestros defectos. 
Pilar
“Soñar es solo el principio”

 

 

viernes, 16 de mayo de 2014

Amores imposibles


Es cierto que el amor no sabe de fronteras, no mide espacios y tampoco escoge el momento para empezar a brillar. De repente cupido lanza su flecha esparciendo dentro de tu corazón esa magia inexplicable que te vuelve, como diría Shakira, “Bruta, ciega, sordomuda, torpe, trate y testaruda”, y solo vives para suspirar recordando ese primer momento que te ha impactado dejando una huella que no puedes ignorar.
Pero apenas percibes que estás como tonto chispeando por una emoción, reparas en la realidad y dices: “Esto no puede ser amor, no puedo enamorarme de esa persona”, pero por más que te lo repites el sentimiento está ahí, llenándote de anhelo y angustia, ondeando entre la ilusión y la desesperanza.
¿Es amor?, te preguntas, y casi siempre te respondes que sí, porque todos necesitamos amar, aunque algunos no lo acepten. Pero en estos casos no hay que precipitarse porque podría tratarse de  una cuestión de piel que puede convertirse en una obsesión.
Algunos sienten que aman a la mamá de su amigo, otras que se han enamorado del novio de su hermana, y así hay ejemplos interminables de amores que nosotros catalogamos de “imposibles” de acuerdo a nuestra sociedad, a nuestros valores o a los límites que nos ponemos voluntariamente en nuestra mente.
Pero, ¿realmente es un amor imposible? Primero analiza con tranquilidad tus sentimientos y si llegas a la conclusión de que es verdadero amor tienes que enfrentarte a tu realidad. Habla con la otra persona sobre lo que sientes ,y entre los dos vean si es posible que las cosas puedan cambiar, y si descubren que vale la pena luchar por ese amor, no lo duden y ADELANTE…
Mi tía se enamoró del pastor de su iglesia y sufrió pensando que era un amor imposible, hasta que lo habló con él, y descubrió que era correspondida y juntos vieron la manera de que ese amor florezca. No fue fácil pero lograron estar juntos. Se casaron y tuvieron una hija. Lamentablemente mi tía murió, pero su esposo siempre repite que cada minuto que vivió a su lado valió la pena.
Recuerda que el amor siempre es una linda excusa para ser feliz. Saca lo mejor de nosotros y deja para siempre dentro del corazón momentos inolvidables que te darán felicidad.
Pilar Cueto
“Soñar es solo el principio”

 

jueves, 1 de mayo de 2014

Quiero ser tu princesa


En las relaciones de parejas hay muchos apelativos cariñosos que nacen de la confianza y el amor. Un día te sorprenden y te dicen “Gordis”, los más dulces te llaman “Bombón”, y algunos piensan que llamándote “Osita” son súper cariñosos.
También se usa el diminutivo para hacer tierna cualquier palabra. “Eres mi gatita” siempre suena mejor que “Eres mi gata”. “Eres mi cosita”, se escucha mejor a que te digan “Eres mi cosa”.  Pero da igual cómo te llamen si de por medio está el cariño.
El hombre trata de conquistar a través de las palabras, y a las mujeres nos gusta que nos endulcen la vida con frases que muchas veces caen del cielo y pensamos que no necesitamos, pero que al escucharlas activan nuestras emociones despertándonos la ilusión.
¿Alguna vez te llamaron princesa?, es una palabra que encierra un mundo de fantasía y que te lleva, irremediablemente, a creer que el hombre que te la dice piensa que eres especial. Y quién no desea sentir que puede ser única en la vida de un hombre, y sentirse protegida y amada por ese príncipe que va dejando en tu vida gotitas de dulzura que te da felicidad.
El hombre que trata a una mujer como una princesa es romántico y tiene el alma de poeta. La caballerosidad se refleja en sus modales y  forma de hablar. Guardará silencio antes de herirte y sabrá decir lo que quieres escuchar en el momento preciso. Y sabrá tomarte entre sus brazos y llevarte hasta la luna, y solo regresarás sintiéndote la mujer más feliz del mundo.
Si alguien  te dice que te quiere a su lado y tratarte como a una princesa, dile que sí.  Y vive tu cuento de hadas aunque sea en tu imaginación. Sueña y créete esa princesa que un día cabalgará junto a su príncipe dentro de una historia donde tal vez existan dragones o magos malvados, y que él sabrá defenderte dentro de ese cuento sin punto final.
Pilar Cueto
“Soñar es solo el principio”